LA NUEVA CULTURA INSTRUMENTALIZADA POR LA POLITICA


Estamos viviendo la emergencia de unas formas sedicentes culturales que no dudan en fabricar imágenes distorsionadas de la realidad social. En clara connivencia con determinadas ideologías políticas que las instrumentan, su objetivo es domesticar las masas y arrinconar a la opinión disidente. Para ello se han apoderado de los medios de comunicación. Esa cultura manipulada es antidemocrática en sus contenidos y en sus medios. Blas Lara

Cultura

En su sentido amplio, la palabra cultura recubre un conjunto de interpretaciones del mundo, y sobre todo, de pautas de comportamiento. El hombre necesita de ambas para su vida de todos los días. Para posicionarse, decidir y actuar en un mundo  complicado y azaroso. Si además religión y cultura se funden, la independencia del individuo deviene casi ilusoria y la emancipación personal requiere un esfuerzo titánico, que muy pocos acometen.

En sentido restringido, la cultura de una época son sus modos de lenguaje, su música, su arte, su saber literario. En fin, lo que siempre se ha entendido por cultura “in recto”.

La nueva sociocultura

Digo siempre,  porque ahora  la cultura se ha convertido en un ectoplasma, una “doxa” colectiva, un estado de opinión, una “sensibilidad” como dirían algunos. En la gran paellera de la cultura nueva se ha echado de todo: en primer lugar una buena dosis de relativismo nietzscheano para eliminar el gusto rancio de los valores tradicionales. Relativismo moral pero no negro y nihilista, sino muy aligerado con  la frivolidad, la movida; diversión, más ecoturismo, un bouquet de dogmas políticos, una dosis de candoroso buenismo en política interna y externa,  y los nuevos credos democráticos. Todo ello removido y agitado por algunos medios de comunicación televisivos y radiofónicos.

Lo cultural, en su versión de contrabando, se convierte en político-socio-cultural.
A esta nueva forma de cultura, la llamaré “neocultura” para entendernos. Se venden como cultura, un cine que de ninguna manera refleja nuestra realidad social, la tontería intrascendente de muchos programas de televisión y una banalidad sin límites en el lenguaje, tanto en los medios como en la calle, en subasta permanente para ver quién es el más grosero. Ese será el más gracioso y el más listo. A la altura de los niños de siete años dándoselas de mayores en el patio de la escuela.

Los problemas centrales son otros

Nuestra sociedad española de hoy está aquejada de males graves, muy graves,  como el paro y una crisis endémica de la que vamos a tardar mucho tiempo en salir. Más durablemente nos afligen otras crisis en profundidad que socaban los valores radicales, pilares y fundamento de nuestra vida en común, la familia, los grupos sociales y el Estado.

Ese es el centro de lo que debiera ser el debate social. Pero no se preocupen. Aquí no hay problema. Para curar nuestros males disponemos de una cataplasma universal que es la cultura, en su versión irrisoria de hoy, la neocultura.

LA CULTURA,  PRETEXTO Y TERGIVERSACION
Pan y circo, decían los romanos. Hoy le basta al pueblo con cultura de  circo.  Cultura festiva y carnavalesca, como la de los días del orgullo gay,  versión amable – acomodada al aire del tiempo- de las grandes paradas militares de nazis y fascistas. Sin olvidar el montaje mediático de los multitudinarios fervores en honor de los héroes deportivos. Otro opio del pueblo del que la política hizo uso en otros tiempos hoy denostados. Siempre con la misma idea de descerebrar a las masas.
Los hombres políticos están ahí para inventar sentido a las cosas. Propaganda para comprar adhesiones.
Lo grave es cuando hacen propaganda adulterando la realidad, alisando descaradamente sus perfiles hirientes y dolorosos.  Y vendiendo un slogan: ¡Aquí todo va bien y viva la fiesta, porque podemos pagárnosla!.

En esa labor, los forjadores de las doxas colectivas se han  apoderado del lenguaje a través de la prensa y las televisiones artífices permanentes de la opinión pública. Se falsifica el sentido de las palabras. Es muy significativo el mal uso de la palabra “democracia”, uno de los conceptos-claves en las sociedades occidentales contemporáneas.

Pues bien, ahí tenemos a la obra a los mercenarios de la ideología redefiniendo lo que es democrático y lo que no lo es. Una apropiación vergonzosa. Por dar un ejemplo concreto: hay que ver con qué furor han tachado de antidemocráticos a quienes han querido debatir sobre la oportunidad de las mencionadas gays parades, que aparte de ser objeto de la carcajada universal, debieran ser un serio tema de debate.

La neocultura es una religión

La nueva cultura se reviste de formas religiosas. Tiene su alto y bajo clero, fervientes apóstoles que tergiversan todo,  inventando falsos focos de interés para el pueblo. Pregunto y espero no equivocarme demasiado: ¿Qué interés fundamental tiene hoy para ese pueblo, y menos aún para el 20% de parados, tanto arte contemporáneo, tantos museos de arte moderno, tantos óscares y goyas, tantos polideportivos en las aldeas, el almodovarismo y las penélopes, etc.? Y ese aire de nuevos ricos parvenus que nos ha hecho creer que somos; tan espléndidamente dadivosos con la miserias lejanas, mientras  los pobres se agolpan en nuestra casa, y mientras escondemos al público la propia miseria.

Pero cuidado con disentir y criticar, porque a los que se apartan de la “orto-doxia”, (es decir, en traducción hodierna “lo políticamente correcto”) se les cuelga el sambenito como a los heterodoxos de otros tiempos. Ahí andan siempre alerta, como el brazo armado de lo políticamente correcto, unas escuadras de pseudointelectuales, mercenarios bien remunerados, al servicio de la opinión correcta. Dispuestos a cebarse, con el humor y la irrisión, contra  cualquier oponente a la doxa que manifieste opiniones desviantes.

¿QUIERES EMPLEO? TOMA NEOCULTURA
Eso es política. Ante la tragedia del desmoronamiento del empleo, se ve poca reforma estructural. Todo lo que se ha sabido hacer es crear batallones de agentes de desarrollo, de acompañantes sociales, de empleos ficticios de jóvenes para encuadrar minorías, etc. etc.   Y promover el fútbol que se convierte en preocupación mayor de la población. La euforia ha sido tal tras el triunfo en el Mundial que hasta los viejos vuelven a recuperar su perdido vigor para hacer el amor.  (Emotiva información que ha difundido el Canal Sur de Andalucía). Nota de estilo: digo hacer el amor. ¡Qué cursilería! Hoy se habla más claro, en el lenguaje de la neocultura.
Entre tanto, la desdichada oposición al gobierno no tiene contrapropuesta cultural que ofrecer al pueblo como alternativa, ninguna nueva filosofía para nuevos tiempos. Absolutamente nada de eso que hemos definido como cultura ni en el sentido amplio, ni en el restringido. Es desolador. Son incapaces de ir más allá de unos planes económicos cuya eficacia queda por probar, mientras que lo que hace falta es una auténtica refundación, una “Restauración”. ¿Se acuerdan de la Historia? ¡Pobre e intelectualmente harapienta oposición!

Pero que quede claro: de este auténtico estado terminal de nuestra democracia,  el mayor responsable es el partido en el poder, sea cual sea su sigla. Responsable por haber hecho de la cultura un instrumento de domesticación de las masas. La cultura debiera ser, a través del arte y de la música, de la bella escritura, del hondo pensamiento filosófico, un camino del hombre hacia el centro de sí mismo, para encontrar allí, en intimidad, las razones personales del pensar y del hacer y simplemente de vivir.

No es así. La cultura confiscada por la política se ha convertido en material de consumo. En aras de una globalización despersonalizante y claro está inmisericorde con el disidente.

Concluyo con un silogismo

Si democracia es libertad de pensamiento y de expresión para cada uno,
y si lo contrario de la democracia es el fascismo…

Díganme, ¿la neocultura en manos de la política, no sería puro fascismo?

Blas Lara, Ph Doctor en Lógica Matemática e Inteligencia Artificial. ExCatedrático de Investigación Operativa en la Universidad de Lausanne. Miembro del Consejo Asesor de la Universidad Libre Tierra y Humanidad.

Artículo publicado por Vicenç Navarro

Cuando el Gobierno Zapatero afirmaba que tenía que llevar a cabo las políticas de reducción de derechos laborales (como debilitar los convenios colectivos) y sociales (como alargar la edad de jubilación, congelar las pensiones o recortar el gasto público social) como consecuencia de la presión de los mercados financieros, estaba, en realidad, intentando externalizar la responsabilidad de desarrollar unas políticas altamente impopulares. Algo semejante ocurrirá ahora con el Gobierno Rajoy. En ambos casos, los ejecutivos nos dicen que no son ellos sino los de fuera, es decir, los mercados, los que mandan mientras que los gobiernos no tienen otra alternativa que desarrollar tales políticas.

Con la ayuda de los mayores medios de información y persuasión del país, los gobiernos intentan presentar tales políticas como determinadas por fuerzas exteriores sobre las cuales tienen poquísima capacidad de influencia. El gran argumento, que justifica tales políticas, es que son necesarias para “dar confianza a tales agentes externos: los mercados financieros”. En otras palabras, hay que reducir el déficit y la deuda pública, y hay que reducir los salarios y debilitar a los sindicatos a fin de calmar a los mercados para que estos presten su dinero al Estado español, permitiéndole con ello poder pagar sus gastos. El problema con este esquema político-intelectual es que cada uno de los postulados sobre los que se basa es erróneo, es decir, los datos empíricos no lo sustentan. Veámoslos.

En primer lugar, no son los mercados financieros, sino principalmente los bancos, las compañías de seguros y los fondos especulativos españoles (el eje de lo que se llamaba antes la burguesía financiera, término abandonado en el lenguaje político-mediático actual por considerarlo “anticuado”) los que poseen casi la mitad de la deuda pública española. La mayoría de la otra mitad la poseen bancos, compañías de seguros y fondos especulativos europeos, gran número de ellos relacionados con los mismos fondos españoles. Sólo una mínima parte la poseen entidades financieras extranjeras (es decir, de fuera de la Unión Europea).

Los “mercados financieros” son, pues, básicamente nuestras instituciones financieras (españolas y europeas). Utilizo el término “nuestras” para indicar su identificación político territorial, pues de nuestros –en el sentido de posesión por parte de la mayoría de la población– tienen poco. Están controlados por un número pequeñísimo de personas (los gerentes, gobernadores y accionistas), menos del 0,1% de la población, que se benefician enormemente de que el Estado español tenga que pagar hasta un 7% de interés para conseguir dinero prestado de los bancos a los cuales el Estado debe pagar, dinero que procede de los recortes de gasto público en pensiones, sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios a las personas con dependencia, entre otros. Las clases populares de España, que son las más afectadas por estos recortes, tienen que apretarse el cinturón para que el Estado pueda pagar a nuestra burguesía financiera, a la cual, por cierto, nuestro Estado ha ido reduciendo sus impuestos y ayudándola, prestándoles millones y millones de euros para que no colapsaran el sistema financiero como resultado de sus prácticas especulativas (y muy en particular en el sector inmobiliario) al estallar la burbuja del ladrillo que ellos crearon.

Pero, por si no fuera poco, tal burguesía financiera, tanto española como europea, ha recibido una enorme cantidad de dinero del Banco Central Europeo (BCE), que es una institución pública (sus dirigentes son nombrados por los estados de la Eurozona, incluido el Gobierno español), que está en la práctica controlado por nuestras (españolas y europeas) instituciones financieras. El BCE imprime millones y millones de euros y los da (bueno, dar, dar, es un decir, aunque los intereses son ridículamente bajos) a los bancos, los cuales, con este dinero, especulan y compran deuda pública a unos intereses desorbitados.

El segundo supuesto erróneo es asumir que no hay otra alternativa a la dependencia que los estados tienen de la banca privada. Ello no es cierto. El Estado puede generar recursos a base de, por ejemplo, incrementar, en lugar de bajar, los impuestos a la banca, a las rentas del capital y a las rentas superiores. Y el BCE, en lugar de dar dinero a la banca, se lo podría dar a los estados para comprar su deuda pública a los mismos intereses que se los da a la banca. Pero no lo hace, con lo cual el Estado tiene que pedir prestado a la banca. Un círculo virtuoso para la banca y desastroso para los estados. Pero las cosas han empeorado todavía más porque cuando por fin el BCE ha comenzado a enviar dinero a los estados comprando su deuda pública, el BCE (que es el lobby de la banca) ha impuesto unas condiciones draconianas, que se resumen en un ataque frontal a las clases populares y a su Estado del bienestar.

No son, pues, los mercados financieros, sino nuestra burguesía financiera, aliada con la burguesía financiera europea, quien está controlando nuestras instituciones públicas, las mismas que nos dicen que no hay alternativas. Y para el máximo abuso, nuestros representantes políticos en su última reunión en Bruselas, quieren ahora asegurar a los bancos (para darles, incluso, más confianza) que estos nunca, repito, nunca, perderán dinero. Es decir, que los estados les deberán pagar siempre el dinero que supuestamente les deben. Y todo ello se presenta con el argumento de que no hay alternativas.

Pero sí que hay alternativas. Los estados pueden controlar a los bancos, en lugar de ser al revés, estableciendo, por ejemplo, bancos públicos. Y pueden cambiar al BCE poniéndolo al servicio de la población y de la economía productiva, y no al servicio de la banca. Que no lo hagan se debe, no al poder de los mercados, sino a la excesiva influencia política y mediática de nuestras burguesías financieras.

Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra

Público 22-12-2011

Nuestro agradecimiento a D. Germán Valcárcel-Resalt quien con fecha 29 Dic 2011 nos envió este artículo.

ALGUNOS EJEMPLOS DE RELACIONES INTERESPECIES

Como continuación del artículo de Maria Simona sobre Relaciones Interespecies os ponemos algunos ejemplos de cómo hay una auténtica comunicación entre el hombre con animales superiores y los animales entre sí.  Uno de ellos es un video que muestra cómo Kevin Richardson se comunica jugando con un tigre y un león adultos y éstos dos felinos entre sí.  El otro ejemplo es una colección de fotografías donde podeis ver distintos animales mostrando su sentido maternal y de amistad con otras especies.

Espero que paséis un buen rato.

 

Una secuencia de escenas de amor a primera vista entre un gatito y un periquito

NUEVA CONCIENCIA ENTRE ESPECIES Y LA VOZ DE LOS ANIMALES

I URBAN VEGAN FESTIVAL (Daganzo, Febrero 2011)

LA NUEVA CONCIENCIA ENTRE ESPECIES Y LA VOZ DE LOS ANIMALES

por Mª Victoria Simona

Buenas tardes, mi nombre es Mª Victoria Simona y vengo a hablaros sobre esta nueva conciencia entre especies que hoy entre todos celebramos en Daganzo.

El punto de vista desde el que os vengo a hablar puede resultar un poco particular, cuando menos poco oído hasta el día de hoy en nuestro país. Es el punto de vista de

los animales y demás especies que conviven con nosotros.

Para ello lo mejor será empezar contándoos en qué consiste mi profesión. Soy terapeuta de animales y personas por igual, pero la razón principal por la que estoy

aquí hablando hoy es que soy una Comunicadora entre especies, esto es, me

dedico a comunicar telepáticamente con individuos de distintas especies, normalmente uno de ellos es un humano… pero no siempre; y también me dedico a dar cursos para que cada vez más gente vaya aprendiendo a comunicarse con otras especies por si mismos, que es lo realmente bello.

Todas esas actividades las auno en un espacio llamado ENTRESPECIES dedicado al desarrollo del lenguaje común a todos los seres vivos, la Telepatía, la comprensión y

el respeto así como la sanación entre las diferentes especies (www.entrespecies.com).

Vale… ¿y en qué consiste eso de la telepatía entre especies?

Bien, provenientes del griego antiguo el prefijo Tele tiene que ver con distancia, y patía, con sentimiento o sensación. La telepatía es por lo tanto la capacidad de sentir al otro a través de la distancia, sin importar kilómetros, condiciones geográficas, posibles muros o fronteras entre los individuos en cuestión… A través del canal

telepático están unidos todos los seres vivos sobre la Tierra, incluida ella misma, por

supuesto, que es un magnífico ser vivo, lleno de vida y consciencia, y tremendamente generoso.

La Telepatía no es un don especial vedado a unos pocos especialmente dotados o sensibles, ni mucho menos un superpoder de ciencia ficción, como aún hay quien cree

por ahí. Se trata de una capacidad innata a todas las especies, incluido el ser humano,

¿por qué no? Al fin y al cabo somos uno más; esta es una de las características de la telepatía. Se trata de una comprensión consciente e inconsciente al mismo tiempo del

otro, de sus pensamientos, su estado de ánimo y de su experiencia, una comprensión

tan profunda que uno llega a sentirse el otro.

Y llegados a este punto seguramente hay quien se esté preguntando: ¿cómo es que estoy tan segura de haber establecido dicho contacto y no estar viviendo una fantasía

de mi propia creación? Esta es una pregunta estupenda y muy sana que surge

cuando uno se plantea la posibilidad de la comunicación telepática y que conviene seguir haciéndose durante nuestros primeros pasos telepáticos, cuando decidimos recuperar esta capacidad y nos ponemos manos a la obra.

La respuesta es que la comunicación se confirma repetidamente por los resultados:

los aprendizajes, los cambios de comportamiento como resultado de una comprensión mutua, la tranquilidad, una más estrecha colaboración…

Porque como he comentado, la comunicación telepática no depende de la distancia. Depende de la sintonización, de saber con quién estas comunicando, de

ser capaz de entender al otro como un igual, identificarte con él, con su individualidad, su espiritualidad, emociones, sentimientos, sus propios valores.

Cuando un ser humano y otro animal trabajan juntos en la comprensión mutua se apela a la nobleza y al respeto mutuo, así es como la armonía y la dignidad sustituyen

al temor y su fruto más inmediato, la agresión.

La conexión telepática nos hace sentir, nos hace vivir, la realidad de que somos uno

más, uno con todo lo que está vivo a nuestro alrededor. Nos aleja de la idea de estar solos y aislados, como cada día más y más personas se sienten de forma

continuada; nos saca de la idea de estar solos en el planeta como única

especie inteligente porque comienzas a entender los valores del otro y a contar con ellos al tomar decisiones.

Mediante la expansión de la capacidad telepática se amplía nuestro concepto de vida,

comenzamos a entender que hay mucha más vida a nuestro alrededor de la que nos habíamos permitido observar hasta ese momento.

A través de la telepatía se crea un vínculo totalmente distinto a las relaciones neuróticas que a menudo desarrollamos con individuos de otras especies, por ejemplo

con nuestras mascotas, (y uso la palabra mascotas conscientemente, por sus implicaciones de propiedad y dependencia).

¿que a qué me refiero? esto lo entendemos muy bien cuando vemos a alguien maltratando a su perro, por ejemplo. Es fácil ver que la rabia acumulada por esa

persona no era principalmente por que el perro hizo lo que no debía, porque pisó las flores del jardín que acaba de plantar, o porque se hizo adulto, o algo así. Es fácil

entender que eso fue solo la chispa que encendió el polvorín y que fueron sus circunstancias de vida, sus propias frustraciones acumuladas las que crearon toda esa rabia, y que probablemente la pagó con el perro porque lo siente cercano, se identifica con él, proyecta sobre él su rabia y le hace lo que en realidad quiere hacerse a si mismo.

Proyectamos sobre nuestros animales nuestros apegos, anhelos, ansiedades, y ellos, por amor a nosotros intentan satisfacer estas expectativas.

En un caso parecido de maltrato en el que tuve la ocasión de contactar con el perro

Maltratado, éste me decía: él me necesita, es la única manera en la que se permite expresar ese sentimiento. Mientras me pega él se libera y se alinea con quien vino a ser. Tal vez un día pegándome vea que es momento de dar un paso más y dejar de hacer lo que tanta rabia le causa y comenzar a hacer lo que realmente le hace felíz. Me necesita.”

Y hay otros casos, puede que no tan llamativos, pero igualmente neuróticos e insanos, tanto para el animal como para el humano. Nuestro compañero animal siempre querrá echar una mano como sea, estando a la altura…

Hace poco unos amigos aumentaron su familia con un perrito, precioso, simpático y listo. Un perro de raza con un gran pedigrí también, mis amigos

fantaseaban con llevarlo a campeonatos de belleza, estaban seguros de que

romperían la pana juntos. Sin embargo una semana antes de los campeonatos el perrito siempre enfermaba. Me llamaron para una consulta para preguntar al animal a qué se debía su malestar, resultó que el perrito se ponía enfermo de ansiedad sólo de pensar en las competiciones, no era nada competitivo, y la idea de no estar ala altura le enfermaba. Cambiaron mis amigos sus expectativas y el perrito no volvió a tener recaídas.

El afán de nuestros compañeros animales por ayudar, su deseo de asistirnos sea como sea, incluso a costa de su salud, es lo más parecido que conozco al amor incondicional.

Pero no solo establecemos este tipo de relaciones con nuestras mascotas, también proyectamos nuestras neurosis sobre animales que no lo son y ya de por sí

denominamos “salvajes” (¿no hacían eso mismo los romanos en su día cuando todo

aquello del Imperio? Ellos también llamaban “salvajes” a quienes vivían fuera de sus fronteras, les costaba identificarlos como seres de su misma especies, incapaces de desarrollar una “cultura” según sus valores). Permitirme que los llame libres, sólo por hoy.

En mis cursos de telepatía suelo hacer una dinámica a través de la cual los alumnos contactan cada uno con un animal que les elige a ellos, a menudo son animales libres, alguno que ni siquiera ha tenido mucho contacto con el hombre en sus vidas. El cambio de las personas en sus opiniones y sentimientos sobre el animal con el que

hacen el trabajo es inmediato y a menudo esclarecedor para todo el grupo de cuán infundadas suelen estar nuestras ideas preconcebidas sobre estos animales y los miedos que en ellas se basan.

Una vez caminando por el campo decidí hacer una práctica que me había contado un amigo mío mejicano, que suelen hacer los indios huicholes. Ellos caminan descalzos por el desierto de Sonora incluso en luna nueva. No se preocupan de los cactus, ni de los alacranes, ni las serpientes… consideran que nada puede pasarles teniendo, como tienen, porque se lo trabajan, el corazón limpito.

Total, comencé a caminar campo a través, no descalza, (era invierno en Calatayud)

pero sí sin mirar al suelo, confiando, y/o poniendo a prueba el nivel de limpieza de mi corazón. Al cuarto paso, no sé bien si por miedo o por inercia miré al suelo según iba

a apoyar el pie, ¡y menos mal!, la serpiente más grande que he visto yo suelta por

España estaba justo en el lugar hacia el que se dirigía mi bota. Evité pisarla por los pelos y aún con el susto en el cuerpo me salió del alma pedirle perdón, no telepáticamente, a viva voz “Ay, perdona!”. La serpiente, completamente en guardia, claro, primero por la amenaza de pisada, pero luego porque se trataba de un humano asustado, y eso es sin duda una pedazo de amenaza suelta en la naturaleza, quedó atónita al recibir mi solicitud de perdón, se recuperó con la rapidez de las serpientes, supervivientes natas, y ya relajada se quedó escrutándome con una pregunta que ya me había hecho algún otro animal salvaje antes ¿quien eres tú?”

Tal vez os ayude a entender la trascendencia de ese momento la definición de respeto que un amigo animal me dio una vez. Me comentó que los animales entienden el respeto como una amable mezcla entre tolerancia e interés.

Y una amable mezcla entre tolerancia e interés, eso es lo que sentí que la serpiente me enviaba en su pregunta ¿quién eres tú?”

Es una buena pregunta, ¿verdad?, desde hace un tiempo procuro hacérmela siempre que tengo un rato.

El caso es que eso es lo que nos encontramos los seres humanos cuando nos decidimos a abrirnos a la comunicación y comprensión por las demás

especies, interés y respeto, a menudo también, tanta tolerancia  que nos confunde y pensamos que es que no se enteran, “no se han enterado, por eso

no hay rencor”… pero se enteran, si se enteran. Es sólo que… hay tanto amor ahí fuera…

(fuera de nuestra burbuja). A pesar de los miles de años ignorándoles, utilizándoles como objetos de consumo, considerándonos únicos y especiales cuando lo único que pasa es que hemos decidido no escuchar, en el momento en que nos abrimos a ellos, ahí están, ni rencores ni venganzas, solo interés y tolerancia.

No sé cuántos de aquí han estado cerca de un delfín alguna vez… es una verdadera maravilla, esos animales respiran amor y solo estar cerca de ellos te abre el corazón irremediablemente. A todo el mundo le gustan los delfines… ¿alguna vez os habéis

preguntado por qué?… esos animales tienen tanto amor propio, tanto amor a sí

mismos, que lo irradian a todo lo que les rodea.

Según vas reconectándote  a través de la telepatía con la naturaleza, vas recuperando el amor por ti mismo y por los que te rodean, me refiero a Amor de verdad, del que es eterno e incondicional, no del neurótico que todos conocemos y

con el que hacemos canciones desesperadas o tiramos fuegos artificiales según venga el aire.

La relación con los animales que se desarrolla a través de la telepatía es inmensamente distinta a la desesperada condición de dependencia que establecen

muchos humanos con sus mascotas, y vamos a aprovechar este momento para decir que los animales prefieren ser llamados amigo animal o compañero animal y evitar las

connotaciones de propiedad y dependencia del término mascota. Sólo con este cambio nosotros proyectamos sentimientos más sanos y sobre la relación y es para ellos más

fácil encontrar su sitio sin verse envueltos en los desequilibrios de sus compañeros humanos debido a la dependencia y a su profundo deseo de servir y ayudar a éstos.

El animal puede ponerse enfermo cuando trata de curar, limpiar o proyectar las emociones no digeridas de su compañero humano. La falta del suficiente contacto con la naturaleza, de dietas sanas o suficiente ejercicio no les ayuda en el proceso y terminan por sufrir las mismas enfermedades que sus dueños o, a menudo, sufriendo las enfermedades en vez de sus dueños.

Recuerdo una vez en que llamó a mi consulta una mujer para que hablara y tratara a su gato, enfermo del hígado de la noche a la mañana, estaba siguiendo cuidados

veterinarios pero quería preguntarle al gato si sabía de donde venía su dolencia y si

había algo más, que él supiera, que ella pudiera hacer. Al hablar con aquel gatito, él lo tenía muy claro, su hígado estaba procesando la sobrecarga de ira acumulada por su dueña durante la última semana, pues hacía solo unos días que había sido despedida sin motivo ni aviso previo de la empresa donde llevaba trabajando toda la vida.

Al oír la versión de su gato la mujer, que llevaba desde entonces paralizada por las emociones, negándose la ira, y sin ser capaz de avanzar, reaccionó. Hizo por su gato lo que no pudo en un principio hacer por ella misma, afrontó y encauzó su ira hasta digerir la experiencia como un valioso aprendizaje de vida y el gato se recuperó al mismo ritmo en que ella fue avanzando en su proceso.

Aprender a manejar nuestras emociones aceptándolas y trasmutándolas, permitiendo que se conviertan en energía de aprendizaje no es sólo algo que nos ayude a nosotros

mismos, todo está conectado, es una manera de ayudar al mundo, desde luego, de

ayudar a nuestros animales.

La naturaleza no está ahí para servirnos, pero nuestra sordera ha propiciado nuestra ceguera, pensamos que si están ahí es porque nos lo hemos ganado. ¿Cómo? pregunto yo.

Lo cierto es que la idea de la Naturaleza era justamente la contraria, que los seres

humanos pudieran estar ahí y echar un cable a los demás seres vivos, uniendo los diferentes reinos y ayudando (que no manipulándolos).

Se diría que nos hemos perdido y hemos estando avanzando en dirección equivocada, pero los animales celebran que, al menos ahora, nos estamos dando cuenta. Y eso

amigos es lo que hemos venido a celebrar hoy aquí, ¿no es así?

Lo empezamos a sentir donde comienzan todas las sensaciones, en el estómago, a través de su conexión directa con el corazón, esta es la dirección, y nos estamos

poniendo manos a la obra.

Porque aquí, hoy, ESTAMOS MANOS A LA OBRA. Estamos dándonos cuenta, aprendiendo, y disfrutando con ello.

Como un amigo animal me dijo una vez, la especie humana está floreciendo, sus corazones se están, por fin, abriendo a la vida. Este es un cambio largamente esperado por todos los seres vivos en todo el Universo.”

A menudo, al final de mis cursos los animales que nos ayudan me piden que les diga a mis alumnos de su parte,  que son unos valientes, valientes capaces de volver a

mirar para entender ¿recordáis la definición animal sobre el respeto?, la capacidad de volver a mirar con una amable mezcla entre interés y tolerancia.

Mi perro Gastby me dijo una vez, Si quieres conocer a algo o a alguien respétalo y deja que ese respeto vaya  convirtiéndose  en conocimiento.”

Los animales, en general, me han pedido que diga algo aquí hoy, para todos vosotros.

Ellos querían estar presentes, están felices por una iniciativa  como ésta y esperanzados por toda esta gente reunida celebrando unos valores que abren paso a

una nueva conciencia entre todas las especies del planeta, una conciencia en la que

todas las especies participan, sin miedo a ser explotadas, ni siquiera utilizadas, sino colaborando entre ellas. Una celebración de gente dispuesta a cambiarse a sí mismos para hacer más espacio al Amor en sus vidas.

Estamos viviendo momentos turbulentos, en la especie humana se dan hoy en día muchas distintas conciencias creando juntas. Y los temas que nos ocupan hoy aquí todos los estamos aún aprendiendo a integrar en las diferentes facetas de nuestra vida.

Igual que ocurre con las diferentes especies sobre la Tierra, cada uno de nosotros hemos llegado hasta aquí por caminos distintos, cada uno ha hecho

sus elecciones de vida desde sus propios criterios, no necesariamente los mismos para

cada uno de nosotros aunque nos hayan reunido finalmente en un mismo lugar. Aunque sí creo que todos los que estamos aquí sabemos por nuestras propias experiencias de vida lo importante que es saber respetar los valores y formas de vida de los que te rodean, todos lo deseamos para nosotros y eso nos capacita para saber hacerlo con los demás.

Incluso en momentos turbulentos como éstos, unos valores de vida basados en el

Amor no pueden imponerse a nadie, eso lo sabemos, pero si pueden compartirse; y en eso estamos aquí hoy, compartiéndolos y celebrándolos, creando nuevos espacios para que esto suceda.

Hoy es un buen día para todas las especies del planeta ¡Celebrémoslo a la salud de todos!

María Victoria Simona

Comunicadora entre especies

www.entrespecies.com

Ataque del ejército israelí a los cooperantes con ayuda humanitaria a Gaza

Os presento tres documentos muy interesantes acerca de los últimos acontecimientos sobre el ataque israelí a la flotilla de la libertad. El primero es una carta del Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel, el segundo la entradilla a un documentadísimo estudio de Pérez Embid sobre hechos previos a dicho ataque y, el último, también de Pérez Embid, sobre detalles del ataque.

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